dimarts, 27 de febrer de 2018

Inicio de un equipo cia Alpina Barna



BREVE HISTORIA DE UNA COMPAÑIA, DESDE SU FUNDACION
HASTA EL DIA, QUE POR UNA SIMPLE ORDEN, SE DIO POR 
TERMINADA SU EXISTENCIA

Hace exactamente 20 años, se organizó un grupo, encabezado y
dirigido por el entonces Oficial Segundo, D. Rafael Padrol Mirabent,
bajo el entusiasmo del entonces Primer Jefe de la Brigada Excel. Sr.
de Domenech (en P.D.)
Del Grupo que formara en aquellos dias la Sección Alpina, hoy
solo quedan en la Cruz Roja el Oficial Primero Sr. Padro y el Oficial
Primero Sr. Cervera, Jefe de la Compañía Alpina hasta el martes pasa
do día 28 en que se dio la orden de desaparición de la misma como tal.
Es de destacar que la orden para que cesaran los servicios de
la Compañía Alpina fue dada por el nuevo Jefe Sr* Varela, a las. pocas
horas de recibir el nombramiento como tal,   . sus razones tendría;
no obstante, y por conversación personal mantenida entre él y el que
suscribe, parece ser que no fue informado correctamente sobre las
actividades, objeto y finalidad de la citada Compañía, lo cual es de la
mentar.
Como digo más arriba, la iniciativa de extender las actividades
de la Cruz Roja a la montaña, fue única y exclusiva del Oficial Prime
ro Sr. Padrol, secundado por el que suscribe, que precisamente y por
tal motivo solicitó el ingreso en la Cruz Roja.
Se empezó pues en el año 1945 con un grupo de unos veinticinco
camilleros, todos ellos estudiantes como nosotros y encuadrados a las
Milicias Universitarias.
La colaboración por parte de la Cruz Roja fue totalmente nula ya
que nada hizo para que se pudieran hacer los servicios que nos
proponíamos y si se logró llevarlos a cabo fue porqué se puso un gran
entusiasmo y porqué, además, cada uno de nosotros corría con los gastos
que los servicios ocasionaban.
Fue después del primer año de actuación, que adquirida la
experiencia necesaria y con resultados positivos a nuestro favor por los
servicios prestados, la Federación Catalana de Esquí se interesó
requiriendo oficialmente los citados servicios y colaboró económicamente en
parte de los gastos - cosa que jamás ha hecho la Cruz Roja -, pero a
pesar de ello, ha representado como máximo de un 10 a un 15 %
Debido al nivel cultural y económico del personal que formaba
parte de la Sección Alpina, se observó inmediatamente que dentro de la
misma Cruz Roja, ni la Oficialidad en su mayoría, ni lo camilleros,
nos miraban con simpatía y se nos tenía más bien por unos intrusos, a
excepción hecha como he dicho al principio, del Primer Jefe Dr. Domenech,
quien nos llamaba " sus hijos".
Fueron muchas las dificultades que nos surgieron: dentro el mismo
seno de la Institución y solo se pudieron vencer por nuestra tenacidad y
abnegación en el cumplimiento de las obligaciones que nosotros mismos
nos hablamos impuesto.
Los partes de los servicios que pasaba la Sección Alpina se esfumaban
antes de llegar a manos del Primer Jefe, hasta que éste ordenó que le fueren
entregados directamente.
Todo este estado de cosas llevó a la Sección Alpina a un estado de
aislacionismo dentro la misma Cruz Roja y se pretendía ignoramos.
Calladamente y cumpliendo nuestro deber, la Presidencia de la Cruz
Roja iba recibiendo desde el exterior cartas de gratitud respecto a nuestros
servicios y se nos daba cuenta de ello en algunas ocasiones y el Sr. Baldrich,
más que nadie puede tener conocimiento de ello.
En otras ocasiones, hemos sido expresamente reunidos por el entonces
Presidente Sr. Abalo (en P.D.) y después por el Sr. de Muller, para felicitamos,
pero, también fuimos cciticados en otras ocasiones y con razón, siendo los
motivos, los servicios deficientes, mal organizados y por falta de materiales
adecuados, tales como camillas deslizantes.
La Sección Alpina siguió su labor por creer que ello era su deber,
actuando por lo tanto como un órgano autónomo, con relaciones horizontales
casi nulas y las verticales únicamente con el Primer Jefe.
En tres ocasiones distintas durante estos 20 años de actuación se
dotó a parte solamente del personal, de uniformes, siendo la última vez,
hace dos años, que se adquirieron, veinte equipos compuestos de pantálon
y anorach, debiéndose pagar los camilleros la gorra, las botas y los esquís,
o sea que la Cruz Roja puso 1000,- Pts. por equipo, pero cada camillero
puso 4.650,-.
El personal de la Compañía Alpina participó durante estos 20 años
en seis desfiles de la Victoria en Barcelona e incluso se publicó en el
Boletín de la Asamblea Suprema un amplio reportaje de la Cia. Alpina de
Barcelona, poniéndola como ejemplo a seguir por las; demás Asambleas.
Tanto los servicios como el número de camilleros fueron
constantemente en auge y en vista a la necesidad de ampliar sus servicios al
montañismo, escalada y espeleología, se dió orden de pasar a formar una
Compañía y así se hizo por allá el año 1959, Desde aquellas fechas de 1950
se acrecentaron las dificultades interiores con el resto de la Cruz Roja, y
como consecuencia de ello fué que un importante grupo de camilleros se
diera de "baja y pasara a la Federación Catalana de Esquí, organizando el
"Grupo de Auxilios", dependiente directamente ée dicha Federación y como
consecuencia inmediata se retiró a la Cruz Roja la pequeña colaboración
económica que nos tenía asignada.
Sin colaboración económica pués, los camilleros que quedaron se
sufragaron ellos mismos todos los gastos que los servicios originaban
y además, se puso un mayor tesón para lograr aumentar la reputación de
la Cía Alpina entre los montañeros y esquiadores, lo cual no fué una
labor sencilla ni una prueba fácil la que se tuvo que superar.
Poco a poco aumentó nuestro prestigio en La Molina y en Nuria y
nuevamente nos fué apoyando la Federación., al mismo tiempo que su
"Grupo de Auxilios" se disgregaba, hasta contar en la actualidad con una
plantilla muy reducida e ineficáz ya que tienen la plena confianza depositada
en la Cía Alpina de la Cruz Roja
Es de resaltar que a cada camillero durante la temporada del
invierno 1964/65, que ha efectuado un servicio, le ha costado de su
pecunio particular la cifra nada despreciable de 36O,- Pts. por día, de
las cuales- la Federación le ha compensado con unas 40,-.
La Compañía Alpina se nutrió desde su primer momento, con
 personal de la Universidad, Escuelas Técnicas Superiores, Centros
Culturales, etc, etc, y desde hace unos años a esta parte ha encontrado
su mejor fuente en los Centros Deportivos.
Se ha procurado mantener siempre una plantilla de personal joven
y se ha logrado, produciéndose un movimiento constante pero continuo.
La Compañía Alpina fué la primera de Barcelona que organizó un
grupo femenino el cual empezó a prestar servicios hace dos años en la
Sección de montaña y todo ello con gastos por su cuenta.
Se pretendió siempre que todo el personal de la Compañía Alpina
estuviera debidamente formado para su labor y se exigía la realización
de cursillos de socorrismo y también de su especialidad dentro la
Compañía.
La Compañía Alpina organizó estos últimos años (tres;) el "Curso
de Socorrismo en montaña" y este més empezará el IV.
Por todo cuánto se dice, es fácil comprender que los componentes
de la Cia. Alpina han poseído siempre un nivel cultural medio muy su
perior al resto de la Brigada.
Todos los camilleros de la Gia. Alpina ingresaron en la Cruz Roja,
para ser destinados precisamente a la Cia Alpina y con esta condición,
y son normalmente deportistas; los cuales practican su deporte los
domingos, estando de servicio o en particular, para estar siempre entre
nados y en forma, lo cual es absolutamente necesario.
La Sección Alpina una vez se transformó en Compañía, se organizó
en tres Secciones, una de esquí, una de escalada y espeleologáa y otra
de montaña, campings y travesía, y por lo tanto la actividad se mantuvo
durante todo el año y no solamente a dos meses como alguien mal
intencionadamente le ha informado recientemente a nuestro Primer
Jefe Sr. Varela.
Raro e3 el año que en la Cia: Alpina no se produzcan bajas
temporalea; por accidentes; de sus camilleros en actos de servicio.
En un lugar destacado del recinto que venía ocupando la Compañía
Alpina, había un cuadro con el camillero Sr. Capeta ( en p.d.) que fa
lleció en acto de servicio , por nuestra Compañía y por nuestra Institución.
Sin ir mas lejos, otro camillero de la Cia. Alpina, ha sido inter
venido quirúrgicamente en el Hospital de la Cruz Roja para acortarle
una pierna, ya que la lesión de fractura sufrida en la otra, le dese
quilibraba el cuerpo.
Otro camillero, hoy Oficial, sufrió en acto de servicio un accidente
 que le desvió la columna vertebral, con riesgo para su vida y hoy
totalmente recuperado.
Son muchos otros los casos que podría enumerar y que conocimiento
de ello han tenido nuestros Jefes.
Aparte de los servicios normales y según la época, de las distintas
secciones, su personal ha colaborado con las demás Compañía a las
cuales se les ha prestado camilleros, siendo testigo de ello los Oficiales;
Sr. Garcia, Sr. Gaspar y Sr. Rucabado, habiendo participado concretamente
entre otros servicios importantes;, en las Carreras. Ciclistas de Montjuich,
XXIV horas Motoristas, Cabalgatas, Regatas, etc. Etc.
Servicios importantes, los ha realizado el personal de la Cía.
Alpina en condiciones; climatológicas como nadie, a temperaturas muchas
veces; inferiores; a los 10 grados bajo cero y con riego de su propia vida,
pero a pesar de ello, ningún Oficial, ni Suboficial posee distinción alguna
a pesar de su merecimiento. A dos o tres camilleros les fue concedida
recientemente la medalla de bronce.
En los archivos de la Asamblea y Primera Jefatura son muchas las
cartas que pueden encontrarse en agradecimiento a los servicios de la
Cía Alpina y que pueden ser una fuente de información muy interesante
para dejar a la misma, aunque desaparecida a la altura que se merece.
En una ocasión, nuestras patrullas; tuvieron que penetrar por las
montañas cercanas a Nuria, dentro territorio francés, portadores de un
accidentado, justificar su personalidad y entrar nuevamente a España.
Las autoridades de Caralps hace dos años escribieron elogiando
la labor de los camilleros al recuperar el cadáver de una Srta. en
plena montaña y con d03 metros de nieve.
Guando las nevadas de Barcelona, en el año 1962, fué el firmante
de la presente, quién ante la falta de medios de la Cruz Roja para que
circulaban las ambulancias, prestó personalmente todos los servicios
que se presentaron con su coche propio debidamente equipado y con dos
coches más de otros miembros de la Cía Alpina, movilizando al personal
adecuado, sin que la Cruz Roja compensara luego con el abono por lo
menos de los gastos de gasolina. De estos servicios están perfectamnente
enterados el Sr. de Muller, el Dr. Rius, el Sr. Lavilla, el Sr. Baldrid y el
Sr. Castells, asi como el servicio de información que facilitó los datos
a la prensa.
Durante tres dias. y tres noches. permanecimos en la calle
circulando de forma continua por las; calles; de Barcelona, con los coches
 equipados con cadenas, un banderín de la Cruz Roja, esquís y raquetas;
acudiendo donde se nos requería y patrullando sin parar.
Concretamente y cuando el tercer dia nos dirigíamos con camilleros
a las 10 de la noche a Valldoreix, llevando socorros a un colegio aislado en
la montaña por la nieve, mi coche sufrió una importante averia y tuve que
abandonarlo en plena carretera para regresar a Barcelona esquiando.
La Compañía Alpina tiene equipos para competiciones y participó
en muchas siendo varios los trofeos conseguidos, así como copas algunas
de las; cuales; han sido cedidas; a Asamblea, otras a Primera Jefatura y
otras en poder de camilleros.
El equipo de la Cía Alpina se hizo merecedor de la copa cedida
para la travesía Nuria La Molina, por el Capitán General, para equipos
militares.
La Compañía Alpina tiene hombrea rana encuadrados en su
Sección de espeleología y conocimiento de ello lo tiene el Sr. Lavilla,
ante el cual se hizo hace más de siete años una demostración en la
piscina del Club Barcelona y ante las; primeras Jerarquias de Barcelona
y Madrid.
La Cía. Alpina organizó en distintas ocasiones bailes en los salones,
Rigat (hoy desaparecidos ) y en el Hotel Ritz, a fin de recaudar fondos
para sus propios fines.
Para este año, teníamos grandes; planes los cuales han quedado
totalmente frustrados ante la decisión tomada.
El peligro actual es saber si se quedará el personal en la Cruz
Roja o si se derá de baja para irse a organizar servicios similares en otra
Entidad de carácter igualmente humanitaria pero que tenga una mayor
comprensión que la que la Cruz Roja ha demostrado.
Durante años se ha pedido a Jefes y Oficiales que subieran a
Nuria o a La Molina para conocer de cerca nuestras, actividades y ello
no se consiguió hasta el año pasado que subieron el Sr. Rius y el
Sr. Diaz, que en estos momentos, creo son los únicos que verdaderamente
pueden hablar algo de la Cía Alpina .
Todo cuánto aquí se dice, puede ser ampliado con documentos originales
y fotografías.

Barcelona 5 de Octubre de 1965
El Oficial Primero
Pdo. Juan Cervera

dilluns, 26 de febrer de 2018